La economía rusa atraviesa la crisis más profunda de las últimas dos décadas, según el Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania. Los resultados de 2025 mostraron una fuerte desaceleración del crecimiento industrial, un déficit presupuestario récord y graves pérdidas financieras para las empresas.
“Los expertos señalan que el antiguo modelo de capitalismo de Estado, basado en inyecciones presupuestarias a gran escala, se está agotando”, afirma el informe.
La producción industrial prácticamente se ha detenido: si en 2023-2024 el crecimiento fue del 4-6%, en 11 meses de 2025 fue de tan solo el 0,8%.
“Lo más significativo es la disminución de la dinámica en la industria manufacturera”, escribe el servicio de inteligencia.
La situación financiera de las empresas privadas se está deteriorando. El déficit del presupuesto federal en 2025 alcanzó los 5,65 billones de rublos, superando incluso el nivel de 2020 durante la pandemia. A pesar de la desaceleración del gasto, el gasto público se mantiene en un nivel récord, lo que favorece la alta inflación y obliga al gobierno a subir los impuestos.
“Los analistas comparan cada vez más la situación actual con la crisis tardía de la URSS, cuando los problemas económicos quedaron enmascarados durante mucho tiempo por la deuda”, escribió la agencia de inteligencia.
Aunque la magnitud de los desafíos actuales aún no es comparable a la catástrofe de la década de 1990, Rusia “inevitablemente se enfrenta a un período prolongado de turbulencia económica”.
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