El Congreso Mundial de los Ucranianos (CMU) insta al Comité Olímpico Internacional (COI) a revocar de inmediato su decisión de suspender al atleta ucraniano Vladislav Geraskevich por honrar la memoria de los atletas caídos en la guerra rusa.
Hacemos un llamamiento a personas de todo el mundo para que se unan a nosotros en protesta contra esta decisión y exijan la restitución de los derechos de Vladislav, difundiendo el mensaje: «La memoria NO es una violación».
Honrar la memoria no es una violación de los valores olímpicos. Una violación es el castigo por ella. El gesto de Geraskevich no fue político. Fue humano. Los nombres que mostró pertenecían a atletas que deberían haber competido hoy y están desaparecidos solo porque Rusia les quitó la vida. Prohibir este reconocimiento niega la realidad de la guerra y su coste para la comunidad deportiva ucraniana.
Esta decisión contradice el precedente olímpico. Los actos de conmemoración y solidaridad han formado parte de la historia olímpica desde hace mucho tiempo y no han sido condenados ni excluidos. El señalamiento de un atleta ucraniano expone una doble moral que socava la afirmación de neutralidad del COI.
El Presidente del CMU, Pavló Grod, declaró: «Honrar a los atletas caídos es una obligación moral. La decisión del COI envía un mensaje devastador: recordar a quienes murieron en la guerra de Rusia es menos importante que evitarle molestias al agresor».
Al castigar la conmemoración, el COI premia la agresión y les dice a los atletas que la verdad debe ocultarse cuando resulta inoportuna. El Congreso Mundial de los Ucranianos insta al COI a revocar esta decisión y reafirmar que la conmemoración fortalece, y no socava, el espíritu olímpico.
Honremos a los caídos. Que su ausencia sea notoria. Su silencio es consecuencia de la guerra de Rusia y no puede ignorarse.