
Andrii Potichnyi, director de la iniciativa del Congreso Mundial de los Ucranianos “Unite with Ukraine”
Cuando las Fuerzas Armadas de Ucrania llevan a cabo intensas operaciones de contraofensiva, la carga sobre nuestro servicio médico no solo aumenta: se vuelve enorme. En esos períodos, el número de solicitudes de ayuda crece bruscamente y el tipo de heridas se inclina hacia traumatismos complejos por minas y explosiones, heridas de metralla y hemorragias críticas. Son lesiones en las que la diferencia entre la vida y la muerte se mide en los primeros minutos.
Para afrontar este desafío, el sistema médico de las Fuerzas Armadas de Ucrania debe funcionar como una cadena continua: desde el soldado entrenado en primeros auxilios hasta los puntos de estabilización y los equipos de evacuación. La más mínima interrupción en esta cadena cuesta minutos preciosos. Hoy esta cadena está evolucionando: cada vez dependemos más de sistemas terrestres no tripulados y plataformas robóticas para evacuar a los heridos desde zonas demasiado peligrosas para los médicos. No es solo una tendencia, es una estrategia vital nacida de la necesidad.
La estabilidad salva vidas
El sistema médico del frente es una infraestructura permanente. No puede funcionar solo en momentos de crisis. Necesita formación continua, reposición de suministros y mantenimiento del equipo. Por eso la campaña “Fight Like a Ukrainian”, dentro de la iniciativa “Unite with Ukraine”, se centra en un modelo concreto de apoyo.
A menudo la gente pregunta por qué una contribución regular de diez dólares al mes es más importante que una gran donación puntual durante una escalada. La respuesta es simple: la guerra continúa todos los días. Los materiales se agotan, el equipo se desgasta y nuevos soldados necesitan formación constantemente. Una gran donación única resuelve un problema inmediato, pero el apoyo regular y previsible crea una base estable de recursos. Esa estabilidad permite a los médicos construir sistemas estructurados y sostenibles a largo plazo.
A través del Congreso Mundial de los Ucranianos dirigimos la ayuda allí donde puede salvar más vidas. Nuestro trabajo abarca cuatro áreas críticas:
- Formación: enseñanza de medicina táctica básica y provisión de maniquíes que simulan heridas reales.
- Preparación individual: suministro de botiquines (IFAK), mochilas médicas y paquetes de trauma.
- Estabilización: entrega de oxígeno portátil, equipos de ultrasonido y monitores de signos vitales para mantener con vida a los heridos hasta su evacuación.
- Evacuación: preparación de camillas y sistemas de transporte para trasladar a los heridos de forma segura.
Nuestro trabajo no se limita a la entrega de equipos. También garantizamos suministros, mantenimiento técnico y formación constante para que estas herramientas sigan siendo eficaces incluso en las condiciones más duras.
Del botón “Donate” al frente
Para la comunidad internacional es natural sentir cierto “cansancio de la guerra”. Pero aunque las personas se cansen, la guerra no se ralentiza. Ucrania se encuentra en la primera línea de una lucha mucho más amplia: por los principios fundamentales del derecho internacional, por la idea de que las fronteras no pueden cambiarse por la fuerza y que las naciones tienen derecho a elegir su propio futuro.
Apoyar a Ucrania no es caridad; es una inversión en la estabilidad global. Si una agresión de esta magnitud tiene éxito, enviará una señal a los regímenes autoritarios de todo el mundo de que la violencia es una herramienta eficaz.
Cuando alguien presiona el botón “Donate”, pone en marcha un sistema global. Trabajamos directamente con unidades en el frente para identificar las necesidades reales diarias, compramos equipos a proveedores fiables y los entregamos a través de nuestra red logística directamente a los médicos de combate.
A menudo recuerdo una historia que me contó un paramédico. Él llamó a la supervivencia de un soldado herido “un segundo cumpleaños”. Significa que una persona que podría haber muerto sigue viva para volver a ver a su familia y reconstruir su vida. Muchas veces ese segundo cumpleaños es posible gracias a algo simple: un torniquete aplicado a tiempo, un médico que practicó una habilidad cientos de veces o una herramienta necesaria de un paquete de trauma.
En el campo de batalla no hay cosas pequeñas. Un vendaje o una manta térmica pueden salvar una vida. Tal vez no puedas cambiar el mundo con una sola donación, pero al convertirte en donante permanente garantizas que una persona a la que nunca conocerás tenga la oportunidad de vivir un día más.
Lucha por la vida. Fight Like a Ukrainian.
Fotografía: DepositPhotos