¡Cristo ha resucitado!
Este año la Pascua llega a nosotros dos veces: el 5 de abril la celebran los cristianos de rito occidental, y el 12 de abril los cristianos de rito oriental. En distintos rincones del mundo, los ucranianos se reunirán alrededor de las mesas festivas, pero en pensamiento todos estamos junto a Ucrania.
El Presidente del Congreso Mundial de los Ucranianos, Pavló Grod, en su mensaje de Pascua recuerda: esta fiesta de luz y esperanza la vivimos en condiciones de una gran guerra.
“Recordemos a nuestros hermanos y hermanas en Ucrania: a quienes están en la primera línea, y a quienes trabajan cada día para mantener el país libre, pese a los constantes ataques rusos. Su valentía es extraordinaria. Nuestro apoyo debe estar a la altura”.
El mensaje principal del presidente del CMU es simple y claro: ahora no es tiempo de cansarse. Ahora es tiempo de actuar.
Por eso, el CMU llama a sumarse a la campaña “Fight Like a Ukrainian” en el marco de la iniciativa “Unite with Ukraine”. Desde el inicio de la invasión a gran escala, esta red global de apoyo ya ha recaudado y entregado más de 110 millones de dólares en ayuda para los defensores ucranianos. Pero la necesidad no disminuye: es diaria.
La Pascua no es solo fe. También es responsabilidad.
Hoy, esa responsabilidad tiene una dimensión muy concreta. Como explica el director de la iniciativa, Andriy Potichniy, en el frente el tiempo a menudo se mide en minutos. Las heridas por minas, fragmentos o explosiones requieren una reacción inmediata, y el sistema de atención médica debe funcionar como una cadena continua: desde el combatiente con su botiquín hasta la evacuación.
Y esta cadena se sostiene no solo en el heroísmo, sino también en el apoyo constante.
Las contribuciones regulares —incluso pequeñas— permiten:
- formar a los militares en medicina táctica
- proporcionarles botiquines y equipamiento
- apoyar los puntos de estabilización
- organizar la evacuación segura de los heridos
Esto no es ayuda puntual. Es un sistema que salva vidas cada día.
“Cuando alguien presiona el botón Donate, activa un proceso global: desde la compra hasta la entrega directamente en manos del médico de combate”, explica Potichniy.
En esta guerra no hay cosas pequeñas. Un torniquete, una venda o una manta térmica pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Y el apoyo regular es lo que permite que este sistema no se detenga.
En Pascua hablamos de renacimiento y nueva vida. Para los soldados ucranianos, esto a menudo significa literalmente una segunda oportunidad: un “segundo cumpleaños”, como dicen los médicos.
Y cada uno de nosotros puede formar parte de ello.
Da tu paso. Súmate a “Fight Like a Ukrainian”.
Sé parte de la victoria. Sé parte del futuro de Ucrania.
¡Gloria a Ucrania!
¡Felices Pascuas!