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Ucrania para la UE: candidata y socia

#Opinión
abril 16,2026 131
Ucrania para la UE: candidata y socia

En el contexto de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán en Oriente Medio, que comenzó poco después de las declaraciones del presidente Donald Trump sobre una posible salida de la OTAN, en Europa se intensifican cada vez más los debates sobre la urgente necesidad de una defensa propia independiente.

Kyiv, en este proceso, es visto como un socio fortalecido por la experiencia de la guerra a gran escala contra Rusia. Al mismo tiempo, el proceso de adhesión de Ucrania a la UE continúa activamente. En el contexto de transformaciones internas y desafíos externos, los ucranianos avanzan hacia la tan deseada membresía.

El Congreso Mundial de los Ucranianos (CMU) conversó con Zenon Koval, miembro del Ejecutivo del CMU, asesor político del Congreso Europeo de los Ucranianos y de la Asociación de Ucranianos en Bélgica, asesor especial de la Embajada de Ucrania en Bélgica (1992–1995).

A continuación, su evaluación analítica del estado actual de las relaciones Ucrania-UE, las perspectivas de integración y el papel de las comunidades ucranianas en este proceso. Discurso directo editado y abreviado para facilitar la lectura.

Status quo

Actualmente, las relaciones entre Ucrania y la UE están determinadas principalmente por el proceso de adhesión de Ucrania a la UE. Al mismo tiempo, este proceso no es lineal ni uniforme en cuanto a las posiciones políticas dentro de la UE y se desarrolla en condiciones de equilibrio constante entre el apoyo a la ampliación y las distintas posturas de los Estados miembros sobre su ritmo.

En este contexto, los bloqueos periódicos de determinadas decisiones, en particular por parte de Hungría, se perciben como parte de un debate más amplio dentro de la UE sobre cómo y con qué rapidez debe producirse la ampliación. Esto influye no solo en los procedimientos técnicos de negociación, sino también en la previsibilidad general de la política de la UE hacia Ucrania.

Como resultado, Ucrania opera en condiciones de apoyo parcialmente desigual, lo que la obliga a avanzar simultáneamente tanto en el proceso formal de negociación como a fortalecer los contactos bilaterales con países individuales de la UE. A pesar de ello, dentro de las instituciones europeas se va formando gradualmente una comprensión cautelosa de la necesidad de pasar a una etapa más estructurada de negociaciones, en particular la apertura de clústeres de negociación.

Cuando se trata de lo que Ucrania puede hacer para acelerar su adhesión a la UE e influir en las posiciones de determinados líderes europeos, es importante entender que no se trata de un solo país o de un solo político. Dentro de la UE hay varios Estados que, en general, adoptan una postura cautelosa respecto al ritmo de ampliación.

En este enfoque predomina la lógica de “merit-based accession” —una adhesión basada en logros reales y en el cumplimiento de criterios—. La idea es simple: Ucrania debe reforzar al máximo su propia preparación para que la integración parezca un resultado natural de las reformas ya realizadas.

La integración europea funciona como un movimiento mutuo. Tanto Ucrania como la UE avanzan una hacia la otra. Para Ucrania, esto se refiere principalmente a cambios reales dentro del país, y no solo a declaraciones políticas.

A menudo se citan como ejemplo Montenegro o Moldova, que han logrado avanzar significativamente gracias al cumplimiento de sus compromisos. Esto demuestra que los criterios de adhesión a la UE funcionan no como una formalidad, sino como una herramienta práctica de evaluación.

Sin embargo, Ucrania tiene una escala de reformas más compleja, entre otras cosas debido a su tamaño. Una metáfora acertada lo explica: Ucrania hoy es un enorme barco. A diferencia de los pequeños países candidatos, que se asemejan a embarcaciones maniobrables, nuestro “transatlántico” necesita mucho más tiempo y espacio para girar hacia los estándares europeos.

Entre las dificultades en el camino hacia la adhesión a la UE, tradicionalmente se destacan la lucha contra la corrupción y la reforma del sistema judicial. Y aquí es importante no solo adoptar leyes, sino implementarlas realmente en la práctica.

Existe otra dimensión de la que en Bruselas se habla de manera no oficial, pero constante: la confianza y la percepción del ritmo. Para los socios es importante ver que Ucrania avanza de manera coherente y rápida. Esto es precisamente lo que gradualmente genera confianza en su rumbo de integración europea.

Ucrania en la nueva arquitectura de seguridad europea

El papel de Ucrania en la nueva arquitectura de seguridad europea se está formando bajo la influencia de profundos cambios que han tenido lugar en la UE tras una serie de crisis geopolíticas, principalmente la guerra a gran escala de Rusia contra Ucrania. Esta guerra se convirtió en el principal impulso para que Europa comenzara a ver de otra manera su propia defensa y seguridad.

En la UE, esto ya ha dado lugar a nuevos enfoques e incluso a nuevas decisiones institucionales. En particular, por primera vez en la historia de la Comisión Europea se nombró a un comisario responsable de defensa y espacio: el cargo lo ocupa el ex primer ministro de Lituania, Andrius Kubilius, quien comprende muy bien la importancia de Ucrania. Esto significa que la temática de defensa se está convirtiendo gradualmente en parte de la política permanente de la UE, y no solo en una reacción a crisis.

En este contexto, Ucrania ya es percibida como un elemento importante de la seguridad europea no solo por su posición geográfica, sino sobre todo por su experiencia de combate. Las Fuerzas Armadas de Ucrania son consideradas entre las más experimentadas del mundo, ya que llevan años librando una guerra intensa contra un adversario mucho mayor, incluido el período posterior a 2014.

Por lo tanto, Ucrania no es solo un país que recibe ayuda, sino un socio que ya influye en el sistema de seguridad europeo. Esto se refleja tanto en el intercambio de experiencia como en el desarrollo de proyectos conjuntos de defensa y en la integración progresiva del sector de defensa ucraniano en el espacio europeo.

Tres dimensiones del papel de Ucrania para la UE

El papel de Ucrania en la UE, en perspectiva, se define cada vez con mayor claridad a través de tres direcciones clave que determinan su valor añadido real para la UE. La primera es la seguridad, la segunda la estabilidad alimentaria y la tercera la innovación y el desarrollo tecnológico.

En la dimensión de seguridad, Ucrania ya actúa como un Estado con una experiencia de combate única adquirida en la guerra a gran escala. Es una experiencia que Europa no ha tenido en la historia moderna y que se está convirtiendo gradualmente en un elemento importante para repensar la política de defensa europea y la cooperación dentro de la UE y la OTAN.

La segunda dimensión es la alimentaria. Ucrania ha sido durante mucho tiempo uno de los principales proveedores de productos agrícolas en los mercados mundiales, y este potencial también es importante para la UE. No se trata solo de la exportación de cereales o productos agrícolas, sino de un papel más amplio en la seguridad alimentaria global, donde Ucrania reduce efectivamente los riesgos de escasez en diferentes regiones del mundo, incluida la UE.

La tercera dirección es la innovación y la tecnología. Durante la guerra, Ucrania ha demostrado la capacidad de adaptarse muy rápidamente y crear nuevas soluciones en condiciones de recursos limitados. Esto es especialmente visible en el ámbito de las tecnologías de drones, los sistemas de defensa aérea, las comunicaciones y la ingeniería militar. Parte de estos desarrollos ya despiertan el interés de socios internacionales y se integran gradualmente en proyectos de defensa y tecnología más amplios.

Ucrania es percibida cada vez más no solo como un país que avanza hacia la adhesión a la UE, sino como un socio que ya hoy puede fortalecer el sistema europeo, tanto en la dimensión de seguridad como en la económica y tecnológica.

Las comunidades ucranianas y la defensa de intereses

El papel de las comunidades ucranianas en el extranjero es una parte importante del apoyo político y comunicativo a la integración europea de Ucrania. No se trata solo de presencia cultural, sino de una influencia real en cómo se percibe a Ucrania en los países de la UE.

Un lugar especial en este proceso lo ocupa el Día de Europa. La fecha está adquiriendo gradualmente un significado simbólico que desplaza las narrativas históricas soviéticas y forma un nuevo marco de identidad. En este enfoque, el 9 de mayo debe consolidarse como el Día de Europa para los ucranianos en todo el mundo, mientras que el 8 de mayo sigue siendo la fecha europea de memoria del final de la Segunda Guerra Mundial. Esta reorientación forma parte de un proceso más amplio de descolonización de la memoria histórica.

El trabajo práctico de las comunidades en distintos países no debe limitarse a la participación en eventos públicos, cuya importancia es difícil de sobreestimar. Sin embargo, esta actividad también debe incluir una interacción sistemática con las instituciones políticas en los países de residencia. Esto implica contactos con gobiernos, trabajo con parlamentos y comunicación con partidos políticos y eurodiputados.

También desempeña un papel importante el trabajo en el ámbito de la educación superior (intercambios entre universidades) y la labor con los medios de comunicación y la formación de la opinión pública. Es precisamente a través de profesores, estudiantes, periodistas, expertos y el discurso público que se construye la imagen de Ucrania como socio de Europa en los ámbitos de la seguridad, la economía y la estabilidad alimentaria, y la diplomacia cultural es extremadamente importante en este sentido.

Mientras Ucrania se encuentra en un proceso simultáneo de transformación interna e integración en el espacio político europeo, el papel de las comunidades ucranianas en el extranjero es una herramienta decisiva de influencia que combina la defensa de intereses académica y política, así como la comunicación y la formación de apoyo público a Ucrania en los Estados de la UE.

Fotografía: DepositPhotos

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